San Antonio de Padua y su vocación misionera

En los albores de su vida franciscana, San Antonio de Padua tuvo el sueño de ser emisionero, se embarcó para Marruecos, pero una grave enfermedad le obligó a renunciar a este ideal.

Sin embargo, nadie pudo apagar el fuego de Evangelizar que ardía en su corazón.

Una de sus actividades apostólicas más arriesgadas la realizó en el sur de Francia, intentando frenar la herigía de cátaros y albigenses, cuyos errores anticatólicos dividían al pueblo cristiano.

Oh mi Dios escondido en un pedazo de paz.

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