San Antonio de Padua y su vocación misionera

El que posee bienes que utilice lo necesario para comer y vestir, el resto entreguelo al hermano necesitado, por el que Cristo murió.

Si no da, si se hace tacaño ante la necesidad del pobre, peca mortalmente, no está en él la gracia de Dios, ya que si la tuviese, sería generoso con el hermano.

San Antonio de Padua.

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